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Gonzalo de Sandoval

Gonzalo de Sandoval (no confundir con el co-gobernador Gonzalo de Salazar) (Medellín 1497, - Palos de la Frontera 1528), fue un conquistador español de Nueva España (México). Había nacido en la localidad de Medellín (Badajoz) y era hijo de Juan de Sandoval. Pasó a Cuba, donde permanecía como capitán en 1518. El año siguiente inició la conquista de México con Hernán Cortés.
Durante algún tiempo fue Cogobernador de la colonia mientras Hernán Cortés estuvo lejos de la capital (del 2 de marzo al 22 de agosto de 1527).

Llegada a Nueva España

Sandoval llega con Hernán Cortes a Nueva España en 1519, siendo el más joven de los capitanes de Cortés. Después de la subyugación de Moctezuma, Cortés lo nombró alguacil mayor de Villa Rica de Vera Cruz. Sandoval apresó a los mensajeros de Pánfilo de Narváez que exigían la rendición del pueblo, y se los envió a Cortés. En la batalla subsiguiente, fue Sandoval quien captura a Pánfilo de Narváez.

Sandoval condujo la vanguardia de la retirada española durante la Noche Triste en 1520. También encabezó operaciones contra los aztecas, cerca de Tepeaca donde posteriormente los conquistadores españoles fundaron la villa de Segura de la Frontera. Tomó acción militar contra los mexicas en la población de Jalacingo en venganza del ataque a soldados españoles que habían llegado con las fuerzas de Pánfilo de Narváez.

Dirigió la construcción de algunos bergantines para ser utilizados durante el ataque por agua de la ciudad de México-Tenochtitlan.

Sitio y caída de Tenochtitlán

Por el camino mientras transportaba los bergantines, se le ordena que capture un pueblo que los españoles llamaban "el pueblo morisco" en Calpulalpa o Sultepec. Sandoval destruyó la ciudad, y luego volvió a su tarea de transportar los navíos para el ataque sobre Tenochtitlan.

En Tenotchitlan se ocupó del ataque desde el Este. En el primer asalto apoyó el intento de Pedro de Alvarado de conquistar el mercado de Tlatelolco. Durante el asalto sobre Tenochtitlan, García Holguín uno de sus hombres, capturó al Tlatoani Cuauhtémoc, a quien Holguín y Sandoval llevaron ante Hernán Cortés.

En diciembre de 1521, Sandoval conoce a Cristóbal de Tapia, quien había sido enviado por la Corona para relevar Cortés. Sandoval fue el padrino de Citlalpopocatzin, un noble de Tlaxcala, quien fue bautizado con el nombre de Bartolomé.

Más tarde Sandoval fue enviado a la región de Coatzacoalcos, pacificando Huatusco, Tuxtepec y Oaxaca. Posteriormente fundó la ciudad de Medellín en Tatatetelco, cerca de Huatusco y al sur de la actual Veracruz; completó la pacificación de Coatzacoalcos; funda el puerto de Espíritu Santo sobre el Océano Pacífico; capturó el mejor pueblo (Guaspaltepeque) para si; y consolidó la subyugación de Centla, Chinantla y Tabasco. En Pánuco reprimió una insurrección indígena.


Misiones en Colima y Honduras

Después de la derrota de Juan Rodríguez de Villafuerte por los indígenas en el Valle de Tecomán liderados por el Rey Colimán (en el estado actual de Colima) en 1522, Cortés envió a Gonzalo de Sandoval con instrucciones de conquistar el territorio. En la ciudad indígena de Caxitlán, cerca de la costa, Sandoval fundó por primera vez la ciudad de Colima el 25 de julio de 1523. Posteriormente, en 1527, Francisco Cortés de San Buenaventura trasladó la ciudad a su actual posición y la renombró como San Sebastián de Colima.
Luego Sandoval viajó con Cortés a Honduras en 1524, donde fue nombrado alguacil y se le concedieron algunas encomiendas, como Xacona. Al regreso de esta expedición, se lo nombró alcalde de justicia de Nueva España, substituyendo a Marcos de Aguilar en el Consejo de Gobierno de la colonia.


Regreso a España

A mediados de abril del año siguiente, regresó a España. Durante el viaje enfermó, falleciendo en 1528 en Palos de la Frontera al poco tiempo de llegar a España. Sus restos fueron enterrados en el Monasterio de La Rábida.

Bernal Díaz del Castillo, su amigo y compañero de batalla, escribió que Sandoval fue un juez bueno y un buen administrador, además de ser a un soldado excelente.

Extraido en Wikipedia
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Biografía de Moctezuma

Moctezuma Xocoyotzin (en náhuatl Motēcuhzōma Xōcoyōtzin; AFI [moteːkʷ'soːma ʃoːko'joːtsin]: 'Moctezuma el joven') o Moctezuma II (1466 – 29 de junio de 1520) fue huey tlatoani de los mexicas entre 1502 - 1520. La ortografía Moctezuma es la más frecuente y moderna; no obstante, la mayoría de las fuentes de los siglos XVI y XVII refieren que su nombre fue Motecuhzoma.

Incluido Fray Bernardino de Sahagún que usó una forma más próxima al náhuatl: Motecuçoma y Motecuhzomatzin. Por razones de cortesía y respeto real se agregaba con frecuencia el sufijo "tzin" (pequeño en náhuatl) para llamarlo.

De acuerdo a La Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz Camargo "Este nombre de Moctheuzomatzin quiere tanto decir como Señor regalado, tomándolo literalmente; mas en el sentido moral quiere decir seño, Señor sobre todos los Señores y el mayor de todos, y Señor muy severo y grave y hombre de coraje y sañudo, que se enoja súbitamente con liviana ocasión." no obstante los estudiosos de la lengua náhuatl del siglo XVI, como Motolinía, Torquemada, Betancourt, Sigüenza, rechazaron el sentido de hombre regalado y dedujeron que Moctheuzomatzin provenía del pronombre mo de teuhtli o tecuhtli "Caballero o Señor" y çoma o çuma, "poner ceño el que está enojado, tener coraje, derivándose de él, çu ucalli, sañudo y lleno de coraje", tzin terminación reverencial. De tal forma que su significado es "hombre sañudo, hombre grave, circunspecto, serio, que se hace temer y respetar".

El número ordinal se emplea en la actualidad para distinguirlo de su homónimo, también huey tlatoani, Moctezuma Ilhuicamina (Moctezuma I), a quien los cronistas indígenas llamaban también Huehuemotecuhzoma o 'Moctezuma el viejo'.

Moctezuma Xocoyotzin, hijo de Axayácatl e Izelcoatzin, hija de Nezahualcóyotl, fue el gobernante de la ciudad mexica de Tenochtitlan cuyos dominios se extendieron a las ciudades de Texcoco y Tlatelolco desde 1502 hasta 1520, al arribo de los españoles. Fue elegido tras la muerte de Ahuízotl, quien falleció durante la inundación de 1502.

Tenía preparación militar ya que fue tlacochcálcatl (jefe militar) durante campañas militares de Ahuizotl. Ya electo, mantuvo una política enérgica incluso hacia lo interno e implementó mecanismos para centrar el poder en su persona. Al momento de recibir el poder, los altépetl (señoríos) sometidos numéricamente eran muchos y tributaban altas cargas económicas, pero se encontraban dispersos en zonas geográficas que contenían regiones enemigas como Tlaxcala, algunos señoríos de Xoconochco y los purépechas, por lo que enfocó su aparato militar al sometimiento de dichos altepetl poderosos, lo cual no consiguió en definitiva.


Descripción física
Una cantidad suficiente de fuentes del siglo XVI permiten esbozar una descripción física de Motezuma. Los detalles del carácter de Motecuhzoma Xocoyotzin son contradictorios ya que al parecer, él no deseaba ser elegido tlatoani.

"Era, pues, Motezuma hombre de mediana disposición, acompañada con cierta gravedad y majestad real, que parescía bien quién era aun a los que no le conocían. Era delgado de pocas carnes, la color baza, como de loro, de la manera que todos los de su nación; traía el cabello largo, muy negro y reluciente, casi hasta los hombros; tenía la barba muy rara, con pocos pelos negros y casi tan largos como un xeme; los ojos negros, el mirar grave, que mirándole convidaba a amarle y reverenciarle.

Era hombre de buenas fuerzas, suelto y ligero; tiraba bien el arco, nadaba y hacía bien todos los exercicios de guerra; era bien acosdiscionado, aunque muy justiciero, y esto hacía por ser amado y temido, ca así de lo que sus pasados le habían dicho, como de la experiencia que él tenía, sabía que eran de tal condisción sus vasallos que no podían ser bien gobernados y mantenidos en justicia sino con rigor y gravedad"

Bernal Díaz del Castillo lo describe en su crónica como un hombre de hasta cuarenta años, buena estatura, proporcionado, cenceño, pocas carnes, de un color no muy moreno sino con un color y matiz de indio, con el cabello no muy largo, solo le cubría las orejas, barba negra y rala, rostro alegre, ojos expresivos que denotaban amor o menester de gravedad, pulido y limpio se bañaba cada tarde, nunca utilizaba su ropa más de un día; tenía muchas mujeres por amigas y dos cacicas por legítimas mujeres, pero era limpio de sodomías. Contaba con doscientos principales en otras salas junto a la suya para atenderlo, quienes tenían que ir descalzos al visitarlo y dirigirse con las palabras: "Señor, mi señor, mi gran señor" sin darle la espalda y con la vista abajo.

Las reformas hechas por Itzcóatl y su cihuacóatl Tlacaélel impusieron una etiqueta real que incluía la casi nula posibilidad de que el pueblo común lo viera, e incluso su círculo más cercano no podía verle a los ojos, debía hablarle en voz baja y entrar al recinto en donde despachaba descalzo al igual que todos en el salón del icpalli (silla real) Como gobernante del más poderoso Estado del Posclásico Tardío, tuvo en sus obligaciones el sostenimiento de los órdenes cortesano, urbano e incluso universal.

Las creencias religiosas de Mesoamérica sustentadas en el régimen zuyuano implicaban la posibilidad de semi divinizar a cualquier persona (como los sacrificados), dado que el influjo divino podía convertir a un ser humano en un vaso mundano del dios y actuaba en el de forma natural en la fisiología corporal, causando la acción enfermedades, estados de ánimo, suerte o infortunio.

De esta forma, después de un largo proceso de ayuno, conocimiento e investidura en varios meses y etapas, el joven noble se convertía en nuevo huey tlatoani, recibía las armas reales y poseía en sí mismo los atributos del dios tutelar Huitzilopochtli, teniendo a su cargo la garantía de la continuidad del mundo mismo, preservar el orden terrenal y celeste basado en el tlatocayotl, literalmente el conocimiento supremo heredado de los toltecas o lo que podríamos designar como el conocimiento heredado y surgido de otros pueblos mesoamericanos.


Campañas militares
* 1503 - 1511 Campaña contra Tututepec y altepetl de dominio mixteco: Yanhuitlan, Zozollan, Tlaxiaco.
* 1515 Intervención en el conflicto Tlaxcala-Huexotzingo, siendo derrotados por los tlaxcaltecas

Actuación durante la Conquista
*Señales: Según la leyenda, antes de la llegada de los conquistadores españoles se dieron ocho señales durante los 10 años anteriores, que anunciaban el colapso del estado mexica:
1. Una columna de fuego apareció en el cielo nocturno (posiblemente un cometa).
2. El templo de Huitzilopochtli fue arrasado por el fuego, mientras más agua se arrojaba para apagar el incendio, las llamas crecían más.
3. Un rayo cayó en el templo de Xiuhtecuhtli, en donde se llama Tzummulco, no se escuchó el trueno.
4. Cuando había aún sol, cayó un fuego. En tres partes dividido, saliendo de occidente a oriente con una larga cola, se escucharón ruidos en gran alboroto como si fueran cascabeles.
5. El agua del lago pareció hervir, por el viento que sopló, parte de Tenochtitlan se inundó.
6. Se escuchó a una plañidera dirigir un canto fúnebre a los aztecas.
7. Se cazó un extraño pájaro parecido a una grulla. Cuando Motecuhzoma Xocoyotzin miró en sus pupilas, pudo ver hombres desconocidos que se hacían la guerra y venían a cuestas de unos animales parecidos a venados.
8. Gente extraña, con un cuerpo y dos cabezas, gente deforme y monstruosa, las llevaban a la casa de lo negro se las mostraban a Moctezuma y luego desaparecián (posiblemente hombres a caballo).

Primer contacto con los españoles
En la primavera de 1519, al recibir la noticia de la llegada de extraños a la costa este del actual México, Moctezuma Xocoyotzin envió embajadores presididos por cinco nobles mexicas para investigar los relatos.

Siguiendo sus detalladas instrucciones, los emisarios llevaban tres conjuntos de atavíos: uno asociado a Tezcatlipoca, otro de Tláloc, y otro de Quetzalcóatl. Cada dios nahua tenía elementos de atavío específicos, y Moctezuma creía que Cortés podía estar relacionado con Quetzalcóatl, y pensaba que si el español permitía que lo adornasen con sus atributos quedaría probado que tal relación era cierta, puesto que nadie osaría dejarse ornar de tal forma sin estar autorizado para ello por la deidad.

Acaso por pura casualidad, Cortés se mostró complacido cuando lo vistieron con el traje de Quetzalcóatl. Esto aterrorizó a Moctezuma Xocoyotzin, que envió ricos presentes para evitar que se acercaran los españoles. Pero los regalos sólo excitaron la codicia de los invasores.

Otros intercambios con los españoles dieron lugar a nuevas casualidades de interpretación religiosa que alimentaron el pánico místico del tlatoani: un casco militar oxidado enviado por Cortés con el encargo de que lo llenaran de oro resultó ser idéntico a una prenda de Huitzilopochtli. Tras la alianza con los tlaxcaltecas y la matanza de Cholula, Motecuhzoma envió a un embajador llamado Cihualpopoca (o Tzihualpopoca), que se hizo pasar por el propio Motecuhzoma, suplantación descubierta por intuición de Cortés e información de sus recién adquiridos aliados tlaxcaltecas.

El 8 de noviembre de 1519, se encontró con Cortés, convencido de que era el dios y sacerdote Quetzalcóatl.

Moctezuma Xocoyotzin cedió ante todas las solicitudes de Cortés ya que no pudo reunir un ejército lo bastante grande como para poder vencer a Cortés. Sus 400 hombres con 40 caballos, y más de 3000 aliados Tlaxcaltecas fueron alojados en el suntuoso palacio de Axayácatl. Las imágenes de los dioses mexicas fueron derribadas y sustituidas por imágenes cristianas, se limpió la sangre de los sacrificados y se suprimió el sacrificio humano.

A los españoles se les dieron gran cantidad de presentes y se supone que, entre otros, se les entregó el ahora conocido como penacho de Moctezuma. Moctezuma aceptó ser bautizado y declarado súbdito de España, donde todavía viven sus descendientes, los condes de Miravalle. (Hay fuentes que aseguran que nunca fue bautizado y que simplemtente era prisionero de los españoles).

La captura del rey Moctezuma por Cortés.
La versión de los hechos dada por Bernal Díaz del Castillo refiere que estando prisionero a cargo de Alvarado, aprovechando que Cortés salió de México para enfrentarse a las triples tropas de Pánfilo de Narváez, los aztecas se revolvieron por la matanza del templo mayor, ataque ordenado por Alvarado, a la vuelta de Cortés, Moctezuma trata desde una azotea de calmar a su gente, pero es mal recibido, pues habían elegido un nuevo caudillo, e incluso recibe una pedrada, que le causó la muerte con pesar de los españoles, que le tenían consideración pues incluso había sido bautizado.

La versión recopilada por Sahagún de fuentes tlaltelolcas, dice que los españoles se impresionaron por las joyas y el oro que tenían los nobles, pues estaban celebrando la principal fiesta mexica, Tóxcatl, para la cual previamente habían pedido permiso.

Para ello, los españoles pusieron como condición que nadie debería ir armado a la celebración. Cuando ésta se encontraba en su apogeo cerraron las puertas del patio y exterminaron a todos los participantes, que se estima eran unos 1.000, principalmente nobles, en lo que se conoce como "La matanza del templo mayor".

El pueblo se alzó en una revuelta, y los españoles hicieron prisionero a Moctezuma Xocoyotzin. El 29 de junio de 1520, en un intento para sofocar el violento tumulto, Moctezuma se asomó a la balconada de su palacio, instando a sus seguidores a retirarse. La población contempló horrorizada la supuesta complicidad del emperador con los españoles, por lo que comenzaron a arrojarle piedras y flechas que lo hirieron mortalmente, falleciendo poco tiempo después del ataque. Según la versión española, Moctezuma moriría a consecuencia de sus heridas.

Según una versión azteca, recopilada por Bernardino de Sahagún, todos los nobles aztecas que se encontraban en poder de los españoles fueron ejecutados bajo el garrote al dejar de ser útiles, posteriormente al recoger sus cuerpos, que fueron arrojados a la calle, el cuerpo de Moctezuma mostraría heridas de espada. La muerte por la lapidación de sus súbditos parece ser la más aceptada entre los historiadores actualmente.

Durante la huida de los españoles, 30 de junio de 1520 perdieron cerca de la mitad de los soldados castellanos y casi todo el oro que habían obtenido y tuvieron que refugiarse entre los tlaxcaltecas. Entretanto Cuitláhuac fue elegido como sucesor de Moctezuma.

Extraido en Wikipedia
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Los Guerreros Aztecas o Mexicas

El arte de guerra mexica abarca los aspectos más importantes del modo de guerrear y pelear que tenía esta sociedad militarista del Posclásico Tardío. Las fuerzas militares, armamento y estrategia fueron vitales para las expansiones realizadas en el Posclásico Tardío por la civilización mexica en Mesoamérica.

Este tema también abarca en particular la historia militar de los mexicas, la última Triple Alianza de Mesoamérica que integró la ciudad-estado de Tenochtitlan junto con las ciudades-estado de Tetzcuco (hoy Texcoco), Tlacopan (hoy Tacuba), y otras fuerzas militares aliadas de la región central de México.

Las fuerzas armadas estaban compuestas de un gran número de plebeyos (yaoquizqueh) que sólo poseían conocimientos y capacitación militares básicos, y un pequeño pero todavía considerable número de guerreros profesionales, pertenecientes a la nobleza (pipiltzin), los cuales se organizaron en diferentes sociedades guerreras, a las cuales eran integrados según sus logros en el campo de batalla.

El estado mexica estaba centrado alrededor de la expansión militar y del predominio político sobre otros pueblos, además de la exigencia de tributo de otras ciudades-estado, por lo cuál la guerra era la fuerza básica en la política mexica. La sociedad mexica también estaba centrada alrededor de la guerra; cada hombre mexica recibió formación militar básica desde temprana edad, ya que la guerra no solo era importante para el bien del imperio, también era para muchos, la única posibilidad de ascender en la pirámide social mexica, la única forma de dejar de ser plebeyos (macehualtzin).

Un guerrero azteca se destacaba por sus logros y habilidades militares, especialmente la toma de cautivos (maltin) para el sacrificio. El sacrificio de cautivos de guerra era una parte importante de muchos festivales religiosos de los aztecas. La guerra fue la principal fuerza impulsora de la economía del imperio y de la religión mexica.

Objetivos: Hubo dos objetivos principales en las guerras mexicas. El primer objetivo era político: el sometimiento de las ciudades-estado enemigas a fin de obtener el tributo correspondiente y ampliar la hegemonía política mexica. El segundo objetivo era religioso y socioeconómico: la toma de cautivos para ser sacrificados en ceremonias religiosas. Estos dos objetivos también influyeron en el tipo de guerra practicado por los mexicas. La mayoría de las guerras fueron principalmente por cuestiones políticas y fue impulsada por las expectativas de la nobleza mexica para con el huey tlatoani

Además la guerra sirvió para proporcionar crecimiento económico al imperio mediante la ampliación de los territorios imperiales, aumentando las fuentes de materias primas para el comercio y la sociedad, cosa que fue posible gracias a la expectativa de los plebeyos de tener una oportunidad de avanzar en la sociedad mediante el éxito en la guerra.

La primera acción de un tlatoani electo siempre era una campaña militar con el doble propósito de demostrar su capacidad como guerrero y así como dejar claro que sería tan duro sobre cualquier conducta rebelde como su predecesor, además también era para suministrar abundantes cautivos para los festejos de su ceremonia de coronación.

Una campaña de coronación fallida era vista como un muy mal augurio para la figura del tlatoani, ya que podría significar rebeliones en ciudades-estado (altépetl) sometidas por anteriores tlatoanis y la nobleza mexica dudaría de su capacidad de gobierno. Este fue el caso de Tízoc quien fue envenenado por los nobles mexicas después de varias campañas militares fallidas.

Fortificaciones
Las fortificaciones no solían ser muy utilizadas por los mexicas para controlar el territorio dentro de su imperio, pero hay ejemplos de fortificaciones construidas por los mexicas. Importantes ejemplos son las fortificaciones en Oztuma (Oztoman) donde los mexicas construyeron una guarnición para mantener a los rebeldes chontales bajo control, también en Quauhquechollan (hoy Huauquechula),cerca del actual Atlixco, los mexicas construyeron un fuerte a fin de tener fuerzas siempre cerca de sus enemigos tradicionales los tlaxcaltecas, chololtecas y huejotzincas, y en Malinalco cerca de Toluca, donde Ahuízotl mandó construir guarniciones y fortificaciones para vigilar a los matlatzincas, mazahuas y otomies y para tener tropas cerca del belicoso estado purépecha. Las fronteras también fueron vigiladas y al menos parcialmente fortificadas.

 Guerras floridas
Otro tipo de guerra practicado por los mexicas fueron las llamadas guerras floridas (xochiyáoyotl). Este tipo de guerra se luchó con pequeños ejércitos con previo acuerdo entre las partes involucradas. No estaban encaminadas a conquistar el altépetl enemigo, sino que sirvió a otros fines. Una era la toma de cautivos para el sacrificio y esto fue sin duda una parte importante de la mayoría de las guerras mexicas.

Fray Diego Durán afirma en sus cronicas que el xochiyáoyotl fue instituida por Tlacaélel durante la gran hambruna de Mesoamérica (1450-1454) bajo el reinado de Moctezuma Ilhuicamina. Estas fuentes afirman que Tlacaelel organizó con los dirigentes de Tlaxcala, Cholula, y Huexotzingo, para participar en batallas rituales que proporcione a todas las partes suficientes víctimas a apaciguar los dioses. Ross Hassig en 1988 planteó que el xochiyaoyotl tenía otros propósitos más políticos que religiosos, entre los cuales estarían:

1. Demostrar la superioridad militar mexica.
2. Debilitar gradualmente a otros altépetl.
3. Someter a enemigos difíciles como los tlaxcaltecas, sin entorpecer otras actividades del imperio.
4. Convencer a la gente, tanto a los propios mexicas como a otros pueblos, que era mejor no desobedecer al imperio, cosa que reafirmaba con los sacrificios hechos en el Templo Mayor de Tenochtitlán.

Organización del ejército

El ejército mexica estaba organizado en dos grupos. Los plebeyos, los cuales fueron organizados en divisiones llamadas calpulli, las cuales estaban bajo las órdenes de un tiachcahuan y/o de un calpoleque; y los nobles, que fueron organizados en sociedades de guerreros profesionales.

Aparte del tlatoani, los dirigentes de los guerreros mexicas fueron el gran general, o tlacochcalcatl y los generales de tropa o tlacateccatl. El tlacochcalcatl y los tlacateccatl también tenían que nombrar sucesores antes de ir a cualquier batalla a fin de que si murieran pudieran ser reemplazados inmediatamente.

Los sacerdotes también tomaron parte en la guerra, llevando las efigies sus deidades en la batalla junto a los ejércitos. La imagen abajo muestra al tlacateccatl y al tlacochcalcatl, junto con otros dos oficiales (probablemente sacerdotes) conocidos como huitznahuatl y ticocyahuacatl, todos vestidos con sus trajes de batalla o tlahuiztli.

Entrenamiento
Los hijos de los nobles eran educados y entrenados en el calmecac donde recibían educación militar avanzada así como en otros temas tales como astronomía, calendarios, poesía y religión. Por otra parte los hijos de plebeyos fueron educados en el telpochcalli donde recibían formación militar básica y aprendían un oficio.

Rangos en el ejército azteca
En el ejército azteca había varias categorías y rangos. La categoría más baja eran los cargadores o tamemes, quienes llevaban armas y suministros, la siguiente categoría la conformaban los jóvenes del telpochcalli encabezados por sus sargentos o telpochyahque; Después iban los plebeyos yaoquizqueh, y finalmente los plebeyos que habían tomado cautivos en guerras anteriores, los llamados tlamani.

Y por sobre estas categorías, iban los nobles de las "sociedades guerreras". Estos se agrupaban según el número de cautivos que habían tomado en anteriores batallas; el número de cautivos determinaba los diferentes trajes de los guerreros, llamados tlahuiztli, que se les permitía usar. Estos tlahuiztli eran cada vez más espectaculares conforme se ascendía de categoría, permitiendo a los mejores guerreros, los que habían tomado muchos cautivos, que los usaran en el campo de batalla.

Esta página del Codice Mendoza muestra el cambio gradual de tlahuiztli y armamento de un guerrero al progresar a través de diferentes rangos desde plebeyo, a tameme, a guerrero, a captor de prisioneros, y después a noble progresando en las sociedades guerreras desde guerrero noble a "guerrero águila", a "guerrero jaguar", a "Otomitl", a "guerrero rapado" y finalmente a "tlacateccatl".


Sociedades guerreras
Los guerreros sobresalientes en la batalla podían ser ascendidos a nobles y podían introducirse en algunas de las sociedades guerreras (al menos entre los guerreros águila y los guerreros jaguar). Los hijos de nobles capacitados en el calmécac sin embargo tenían que entrar en una de las sociedades progresando a través de los diferentes rangos, como cualquier otro soldado. Los guerreros podrían pasar de una sociedad a otra, cuando tuvieran suficiente mérito; exactamente cómo sucedía esto es incierto. Cada sociedad tenía diferentes modos de vestir y diferente armamento así como diferentes estilos de pintura corporal y facial y adornos en el uniforme.

Guerreros águila y guerreros jaguar
La mayor sociedad guerrera fue la de los guerreros águila (cuauhpipiltin, en singular cuauhpilli) y la de los guerreros jaguar (ocelopipiltin, en singular ocelopilli). Ambos vestían como el animal del que tomaban su nombre, algunos vistiendo pieles de grandes felinos y otros adornados con plumas de águila. Muchos de estos guerreros fueron representados en estatuas y en códices.

La poesía azteca también usa con frecuencia la frase "In cuauhtli, in ocelotl" (las águilas, los jaguares) para referirse a los nobles en la guerra. El cuartel de los guerreros águila y los guerreros jaguar fue el Quauhcalli "la casa de las águilas", situado en el recinto ceremonial en Tenochtitlan. Era el grupo de élite de las fuerzas armadas, algunos codices recogen la leyenda de que entraban en un profundo estado de meditación y podían permanecer en un sitio de cuclillas y sin moverse, sin comer ni beber durante al menos dos semanas, simplemente esperando el momento oportuno para atacar y matar de un golpe (como era usual) a su enemigo. Se estima que los guerreros águila y los guerreros jaguar causaron casi el 80% de las bajas españolas, antes, durante y después de la conquista.

Guerreros otomíes
Los Otomies (Otomih u Otontin) fueron otra sociedad guerrera la cual tomo su nombre de la gente otomí, la cual se resistió enérgicamente a la conquista. En fuentes históricas es frecuente confundir si la palabra otomitl "Otomi" se refiere a los miembros de la sociedad guerrera azteca, o a los miembros del grupo étnico que muchas veces se unió a los ejércitos aztecas como mercenarios o aliados.


Guerreros rapados
Los guerreros rapados (Cuachicqueh) eran la sociedad guerrera más prestigiosa. Sus cabezas estaban rapadas, excepto por una cresta de pelo al centro y una trenza sobre la oreja izquierda. Pintaban sus calvas y rostros en una mitad azul y en la otra rojo o amarillo. Al iniciarse juraban no dar un paso atrás durante la batalla bajo pena de muerte a manos de sus camaradas.

Armas arrojadizas
Guerrero jaguar (ocelōtl) con escudo (chimalli) y macana (mācuahuitl). Punta de obsidiana.

Átlatl: Era un arma utilizada para lanzar pequeñas jabalinas llamadas "tlacochtli" con mayor fuerza y mayor alcance que al ser lanzadas a mano. Murales en Teotihuacan muestran guerreros usando esta arma tan efectiva, que es característica de las culturas del México central.

Tlahuitolli: Arco.

Mitl: Flecha.

Yaomitl: Flechas con púas de obsidiana.

Micomitl: Aljaba azteca.

Tematlatl: Una honda hecha con fibras de maguey.


Armas manuales
Macuahuitl: Era una arma de mano, que era esencialmente una espada de madera con filos de obsidiana incrustados en los lados. Esta era el arma básica de los grupos de élite del ejército. También llamada en español con el nombre de origen taino "macana". Según los relatos, un golpe de esta arma podía decapitar a un caballo.
Tepoztopilli: Lanza de madera con filos de obsidiana en la punta.
Quauhololli: Mazo de madera.
Huitzauhqui: Mazo de madera con filos de obsidiana a los lados.


Armadura
Chimalli: Eran escudos hechos con diversos materiales; por ejemplo, madera, con la que se fabricaban los llamados "cuauhchimalli" o caña de maíz, con la que se confeccionaban los "otlachimalli". también había escudos hechos con oro, o decorados con trabajos en plumas, llamados "māhuizzoh chimalli".

Ichcahuipilli: Era una armadura de algodón acolchado, de uno o dos dedos de espesor. Este material era resistente a golpes con macuahuitl y a tiros con átlatl.

Ehuatl: La túnica que los nobles usaban sobre su ichcahuipilli o tlahuiztli.

Tlahuiztli: Eran los trajes decorados de los guerreros prestigiosos y de los miembros de las sociedades guerreras

Pamitl: Eran las enseñas que los comandantes y guerreros destacados portaban en sus espaldas. Eran diseñadas para ser vistas a distancia.

Cuatepoztli: Era un yelmo de madera que dependiendo del rango podría ir decorado con plumas o grabados; además de que solía tener forma de cabeza de águila o de cabeza de jaguar.

Campañas y batallas
Una vez que el tlatoani tomaba la decisión de ir a la guerra se daba la noticia en las plazas pidiendo la movilización del ejército con varios días o semanas de anticipación. Cuando las tropas estaban preparadas y cualquier altépetl aliado había sido advertido y había dado su consentimiento para participar en la campaña, la marcha comenzaba.


Generalmente los primeros en marchar eran los sacerdotes llevando las efigies de los dioses, al día siguiente la nobleza marchaba encabezada por el tlacochcalcatl y el tlacateccatl. Y en el tercer día el grueso del ejército azteca marchaba, seguido por los guerreros de otras ciudades de la alianza (Tlacopan y Texcoco), y finalmente, las fuerzas aliadas de otras ciudades, en algunas de estas ciudades, se unían otros guerreros durante la marcha, mientras el ejército pasaba por sus ciudades. Gracias al eficiente sistema de caminos a lo largo del México central, el ejército azteca marchaba, un promedio estimado de 19-32 kilómetros por día. El tamaño de los ejércitos aztecas variaba considerablemente de pequeńos contingentes de entre unos cientos y unos pocos miles de guerreros, a grandes ejércitos con cientos de miles de guerreros.

En la guerra contra Coixtlahuacan, el ejército azteca consistía de casi 200.000 guerreros y 100.000 tamemes. Otras fuentes mencionan ejércitos de hasta 700.000 hombres

La lucha normalmente empezaba al amanecer. Se utilizaban señales de humo para avisar sobre el inicio de una batalla y para coordinar ataques entre diferentes divisiones del ejército. La señal para atacar era dada por instrumentos musicales como tambores y conchas de caracoles (Tlapitzalli). Generalmente la batalla comenzaba con flechas y lanzas.

El grueso del ejército estaba compuesto por plebeyos armados con arcos y hondas. Entonces los guerreros se lanzaban al ataque, y durante esta fase, antes de la lucha cuerpo a cuerpo, se utilizaba el átlatl. Esta arma lanzamisiles era preferida para tiros cortos que las hondas y arcos, por ser mucho más letal. Los primeros guerreros en entrar en combate eran los más distinguidos guerreros de las sociedades Cuachicque (Rapados) y Otontin (Otomí); luego seguían los guerreros águila y los guerreros jaguar; y finalmente los plebeyos y jóvenes primerizos. Hasta bien entrado el combate, los rangos se mantenían y los aztecas intentaban acorralar o flanquear al enemigo, pero una vez que el combate comenzaban a intensificarse, las filas se rompían, y cada guerrero libraba su propia contienda mano a mano.

Los jóvenes participaban por primera vez en batalla, normalmente no se les permitía luchar antes de que la victoria azteca estaba asegurada, tras lo cual, se trataría de capturar presos durante la huida del enemigo. Se dice que, durante las guerras floridas, los guerreros aztecas solo capturaban a sus enemigos en lugar de matarlos, a veces cortando un tendon o incapacitando de otra manera a sus enemigos. Esto ha sido utilizado como argumento para explicar la derrota de los aztecas ante los españoles pero ya no es considerado como algo probable.

Gracias a nuevas fuentes, sabemos claramente que los aztecas mataban a sus enemigos españoles cuando tenían la oportunidad. Otras maniobras tácticas de los aztecas, consistían en fingir retiradas y elaborar emboscadas: pequeños grupos de soldados aztecas atacaban primero y se retiraban con lo que atraían y hacían caer al enemigo en una trampa, llevándolos a lugares donde había más guerreros ocultos. Si un enemigo intentaba refugiarse en su ciudad, la batalla continuaba. Pero como normalmente, el objetivo era conquistar una ciudad no destruirla. Una vez que la ciudad era conquistada el templo principal sería incendiado, proclamando a lo lejos, a todos los pueblos cercanos, la victoria de los aztecas . Si los enemigos aún se negaban a entregar el resto de la ciudad, esta podría ser incendiada, pero esto era poco frecuente.

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El Origen de los Mexicas

La historia del origen de los mexicas no debe verse principalmente como una narración históricamente fidedigna, sino como una invención de valor simbólico. De hecho, a que a partir de 1428 Tlacaélel impulsa una reforma de la historia mexica, buscando que su pasado se adecue a la nueva posición del grupo en la política regional. Esta reforma no busca borrar el pasado, sino realzar su origen y equipararlo a los de las dinastías dominantes, formando así parte de los regímenes zuyuanos, tan propios de las culturas mesoamericanas del posclásico.

Así, la información debe cernirse para saber lo que en realidad pasó; analizando las fuentes históricas, encontramos que hay sucesos que se marcan de manera especial, que sobresalen. Continuando con este análisis, reconstruimos la verdadera historia de los mexicas, pueblo cuyo primer asentamiento en el altiplano central ocurre en la región de Tenayuca, fundando el poblado de Huixachtitlan en 1240, de donde se extienden a otras localidades.


Orígenes de los grupos nahuas

De acuerdo con la tradición mexica, que se remonta a hechos sucedidos entre los siglos XI y XIII, los mexicas eran originarios de una tierra pantanosa llamada Āztlán (= 'Tierra de garzas'). De ahí habrían pasado a Teocolhuacan, también llamado Chicomoztoc Quinehuayan Tzotzompa, pero esta información no es precisa, ya que los relatos responden más a una necesidad ideológico-mítica que a una histórica. Por esa razón, las fuentes documentales de la colonia no responden satisfactoriamente a la interrogante acerca del origen mexica y resulta necesario recurrir a la arqueología y auxiliarmente a la glotocronología o al estudio de la evolución lingüística y la etimología.

Basándose en la información disponible, se sabe que la familia lingüística utoazteca entró en territorio mexicano por los estados de Sonora y Chihuahua. De esta familia de lenguas se deriva el proto-náhuatl, antecesor de las variantes de náhuatl moderno. Aunque el proto-utoazteca se sitúa en el III milenio a. C., el proto-náhuatl se sitúa mucho más tarde, hacia el inicio de la era cristiana, en alguna región de Durango.

El léxico reconstruido del proto-náhuatl revela que sus hablantes ya eran partícipes de la evolución cultural de Mesoamérica, practicaban la agricultura y probablemente eran sedentarios. Las migraciones nahuas en Mesoamérica transcurrieron entre el siglo III y el siglo XIII. Al final de estas migraciones, el náhuatl era una lengua bien establecida desde el occidente y centro de Mesoamérica hasta tan al sur como Veracruz, Chiapas, el estrecho de Tehuantepec, Guatemala, Cuzcatlán (El Salvador) y Ometepe (Nicaragua).

Por otro lado, se desconoce cuál es la primera cultura arqueológica mesoamericana que debe identificarse a ciencia cierta con los pueblos nahuas. Aunque se sabe que Teotihuacan, del año 100 al 600 de nuestra era, tenía rutas comerciales de la turquesa hacía el norte y de la concha hacía el Pacífico, y que esto, muy probablemente, favoreció la expansión de los grupos nahuas.

Otras culturas interesantes posiblemente nahuas son la cultura Chalchihuites de Durango y Zacatecas, Gran Tunal en San Luis Potosí y a la que provisionalmente llamaremos Coyotlatelco en Guanajuato. La cultura Coyotlatelco es la creadora de los altares de cráneos (tzompantli) y de las esculturas recostadas de Tlaloc (Chac mool), además de una cerámica con características muy especiales denominada de la misma forma. A nivel ideológico, también aportarán elementos que distinguirán a las culturas del posclásico. Se supone que este pueblo pudo ser hablante de náhuatl, ya que se conjetura que por el año 800 d. C. esta lengua se distribuía por los estados de Querétaro, Hidalgo, Estado de México y Morelos, teniendo relevancia en el momento de fundar Tula.

Presumiblemente, los grupos nahuas ya estaban familiarizados y habitaban las regiones cercanas del valle de México al terminar el primer milenio de nuestra era. Los datos arqueológicos sugieren que se debe ser cauteloso con las fuentes tradicionales mexicas: en estas, aparecen los mexicas como grupos primitivos de cazadores-recolectores que vestían pieles, no conocían la agricultura, comían carne cruda y provenían de un lugar muy lejano (algunas personas creen que venían de Mexcaltitán, en Nayarit). Su zona originaria era el norte del Estado de México y, probablemente desde el siglo XII, algunos nahuas se autodeterminaban mexitin, que es un nombre genérico similar a otomí, es decir, no indica que viven en una población específica.

Sin duda, la primera civilización importante de la que tenemos cierta certeza de que fuera hablante de náhuatl era la cultura tōltēca. El nombre de la cultura proviene de la tradición de los āztēcas, de acuerdo con la cual la capital de los tōltēcah se llamaba Tōllan (hoy llamada Tula); de hecho, tōltēcatl significa precisamente '[habitante] de Tōllan'.


Protohistoria I: Peregrinación y Fundación de Tenochtitlan

Casi todos los cronistas del siglo XVI y XVII escribieron acerca del origen y la peregrinación del pueblo mexica. Sus obras se basan en documentos prehispánicos que dan diversas versiones, ya que responden a intereses particulares de distintos grupos, a pesar de lo cual son convergentes; incluso algunos cronistas intentaron compendiar las diferentes narraciones. El documento clave o más referenciado es la Tira de la Peregrinación, también llamado Códice Boturini. Un análisis a conciencia de este y otros documentos muestra que los relatos nos narran dos historias al mismo tiempo. Mientras que textualmente dicen que permanecieron en un sitio, estructuralmente expresan algo muy diferente; una historia no oficial se oculta tras el relato popularmente conocido. Tradicionalmente, se cree que la peregrinación termina en el año 1325 con la fundación de Tenochtitlan, pero, como a continuación veremos, la fundación real sucede en 1274.

Más que de peregrinación hay que hablar de migración. A los mexitin los podemos rastrear desde el norte del valle de México, en los alrededores de Tizayocan, Tzompanco y Xaltocan. Se dedicaban a la construcción. Parte de su genealogía proviene de un señor de Tzompanco llamado Tlahuizcalpotonqui, cuya hija, Tlaquilxochitzin, se casó en 1226 con el séptimo caudillo mexi Tozcuecuextli (Chimalpain también menciona como año de matrimonio el de 1200), el fundador de esta dinastía de caudillos (cuauhtlahtoqueh), según Chimalpain. Sus sucesores son:


Archivo:Uto-aztecan exp.png


Cuauhtlequetzqui (1116-1153)
Acacihtli (1153-1167)
Citlalitzin (1167-1182)
Tzimpantzin (1182-1184)
Tlazohtzin (1184-1188)
Iztacmixcoatzin (1188-1233)
Tozcuecuextli (1233-1272)

Tozcuecuextli, al parecer, emigra al sur, asentándose en los alrededores de la Sierra de Guadalupe, región de donde se extraía andesita y otros materiales que eran vitales para la construcción. Pidió permiso a Tlohtzin, señor de Tenayocan, para fundar Huixachtitlan en 1240, a la que hay que considerar como la primera capital de los mexitin y su punto de origen. A Tozcuecuextli lo acompañaba el célebre sacerdote (Tetzauhteotl teomama) Huitziltzin, quien nació, al parecer, en 1195 en Tizayocan, y murió tal vez en la guerra de 1247; después, sus restos serían venerados con el nombre de Huitzilopochtli.

De Huixachtitlan, los mexitin comienzan una dispersión por las ciudades ribereñas del lago de Texcoco, construyendo palacios y obras hidráulicas en los tlahtocayotl de Azcapotzalco, Colhuacan y sus pueblos dependientes.

En 1245 estalla la guerra entre Tenayocan y Colhuacan, siendo derrotados estos últimos. Los mexitin aprovechan este momento para establecer alianzas; así, entre 1246 y 1250, la hija de Huitzilatl -un caudillo mexi- llamada Azcaxotzin se casa con un príncipe colhuacano de nombre Acxocuauhtli, estableciendo una clara relación de convivencia entre los dos grupos desde este pasado remoto. De esta unión nacen Coxcox y Xihuitltemoc, que serán gobernantes Colhuas.

Otro suceso interesante acontece en 1247: pelean los mexitin contra Pantitlan, probablemente por el control de la extracción de roca en la zona norte. En esta guerra muere un personaje que era apreciado: Tecpatzin (también llamado en las fuentes Tecpoyotl y Tecpayotl); cuenta la leyenda que en su honor nombraron a la ciudad cercana a la batalla Tecpayocan.
Cuauhmixtitlan 1274/Tenochtitlan 1376

En 1272 muere Tozcuecuextli y le sucede Huehue Huitzilihuitl, quien en 1274 decide cambiar la capital a un lugar estratégico para la distribución del material para la construcción, al norte del islote de México que para entonces no tenía nombre, frente al de Tlatelolco que en aquel entonces nombraban Xaltelolco. Esta nueva capital llevaba originalmente el nombre de Cuauhmixtitlan, posteriormente cambiado por el de Tenochtitlan. Además, con esta decisión, pasan a formar parte del reino de Azcapotzalco, que era el más estable y poderoso en los valles de México, Toluca y de Ixtlahuaca.


Protohistoria II: Sucesos después de la fundación

Con la fundación de su nueva capital, Huixachtitlan pasa a segundo plano y se nombra a Acipac como su señor. Este era un hijo de Cipayac que, junto con Xiuhcaque, hizo el primer censo de los mexitin al fundar su primera capital. Para este momento, familias de mexitin vivían principalmente en las ciudades de Azcapotzalco, Coyoacan, Chapoltepec, Itztapalapa, Colhuacan y Xochimilco.

Chapoltepec era un sitio clave; durante siglos, había sido punto de intercambio y se encontraba bajo el control de los tepanecas y tolocas. Además de sus abundantes recursos, y entre ellos sus manantiales.

Interesados en tomar el control del lugar y guiados por Cuauhtlequetzqui, un magnífico capitán, deciden atacar a los tolocas-malinalcas-texcaltepecas en 1281, logrando la victoria al capturar al capitán de su ejército, de nombre Copil, y cuya mujer, Xicomoyahualtzin, pasó a ser de Cuauhtlequetzqui con él que engendró a Cohuatzontli, aunque no lograron el control total de la población.

Los de Teotenanco tratan de reconquistar Chapoltepec en 1285, pero son derrotados, dando paso al control de los mexicas-chapoltepecas en los alrededores del cerro, aunque muere en la batalla Cuauhtlequetzqui. De aquí continúan su expansión por los lagos del sur y la península de Santa Catarina, hasta el poblado de Tlapitzahuayan, que era tributario de Chalco.

Ciertamente, al ver que los mexitin cobraban fuerza e importancia, Colhuacan y Chalco buscan aliarse con Huixton, señor de Xaltocan, para atacarlos. Esto sucede en 1299, cuando, prácticamente, son arrasados de Chapoltepec, es capturado su tlahtoani-cuauhtlahto Huehue Huitzilihuitl junto a sus hijas Chimalxochtzin y Tozpanxochtzin, que es llevada a Xaltocan para su sacrificio; la primera es exhibida desnuda y humillada en Colhuacan, donde posteriormente es sacrificada junto a su padre. A Huitzilihuitl sólo le sobreviven otra hija, Cohuaxochtzin, y un hombre, Acolnahuacatl.
Año 2-Carrizo (1299), modificado del Códice Boturini.

Coxcox de Colhuacan les impone a Ilancueitl, una de sus princesas como reina, que rige duramente por 47 años, aproximadamente. Mientras tanto, acontecen muchas cosas; primero, en 1302, Coxcox utiliza a los mexitin contra Xochimilco, obteniendo la victoria; por consiguiente, son "liberados" del yugo colhua. Esto da origen a un sentimiento nacionalista, a tal grado que comienzan a llamar a su ciudad México-Cuauhmixtitlan; México con el sentido de lugar de los mexitin. Poco a poco, su gentilicio cambia a mexicatl (como los llamaremos de aquí en adelante).

Al morir Coxcox en 1307, se implanta un caudillaje que gobierna hasta 1323. Por otro lado, el hecho de que tuvieran una reina colhua no les gustó a los de Azcapotzalco, que por primera vez atacan México en 1318.

El esposo de Ilancueitl, Huehue Acamapichtli, es elegido tlahtoani de Colhuacan en 1323, propiciando un mejor ambiente para el desarrollo de la capital mexica. A pesar de esto, en 1337 una fracción se separa y se establece en la isla norte, a la que le cambian el nombre a México-Tlatelolco. Con el apoyo de Azcapotzalco, obtienen un príncipe tepaneca; así, Epcoatzin Teuhtlehuac es su primer tlahtoani, que gobierna hasta 1379.

A la muerte de Huehue Acamapichtli en 1336 le sucede Achitomecatl II. Ilancueitl no concuerda con la elección del nuevo gobernante y años más tarde, en 1344, decide atacarlo, siendo irónicamente Colhuacan el primer pueblo sujeto y tributario de los mexicas.

En 1347 Ténoch es elegido como Teyacanqui (guía del pueblo), asume el poder intentando instaurar un nuevo orden; cambia la ciudad al centro de la isla y especifica una distribución que trascenderá históricamente; estrecha la relación con Azcapotzalco e impone a Nauhyotl teuctli como señor de Colhuacan; durante su regencia, se realiza la primera ceremonia del Fuego Nuevo en el Cerro de la Estrella, en Iztapalapa. Aunque su aportación más importante será póstuma, ocurrida en 1363, quedando la ciudad sin señor por tres años.

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Por fin, en 1366 es elegido Acamapichtli, pero no como tlahtoani, sino como cihuacoatl. Al año siguiente, sube al trono Tezozómoc en Azcapotzalco. Inmediatamente, este Hueyi Tlahtoani, ayudado por los mexicas, se lanza contra la Triple Alianza de Xaltocan-Tepotzotlan-Cuauhtitlan, encabezada por Tzompanteuctli tlahtoani de Xaltocan, logrando su sometimiento ese mismo año de 1367; al mismo tiempo, también en su afán de crecimiento, los mexicas-itztapalapanecas se enfrentan a Cacamatzin teuctli de Chalco.

Los mexicas conquistan a Tenayocan como tributaria en 1370 y someten a la región de Chalco en 1376, obligándolos a tener Guerras Floridas periódicas (año en que se supone sube al trono Acamapichtli, aunque lo que en realidad sucede es que cambian el nombre de la ciudad de Cuauhmixtitlan a Tenochtitlan); en 1379 conquistan a Xochimilco, siendo en este año cuando es elegido Cuacuauhpitzahuac como Tlahtoani de Tlatelolco.

En 1382 los mexicas conquistan Mizquic. Finalmente, en 1383, Acamapichtli recibe el título de Tlahtoani-tlacateccatl. Este es el último año de su protohistoria; de aquí en adelante, la historia adquiere una forma más clásica y menos disfrazada.

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