Ir al contenido principal

Sitio de Cartagena de Indias 1741

El sitio o batalla de Cartagena de Indias, del 13 de marzo al 20 de mayo de 1741, fue el episodio decisivo que marcó el desenlace de la guerra del Asiento (1739–1748), uno de los conflictos armados entre España y Gran Bretaña ocurridos durante el siglo XVIII. La victoria de las fuerzas españolas, al mando del teniente general de la Armada Blas de Lezo, prolongó la supremacía militar española en el continente americano hasta el siglo XIX.

La gran flota británica fue avistada el 13 de marzo de 1741, lo que puso en vilo a la ciudad. Antes de disponerse a desembarcar, Vernon silencia las baterías de las fortalezas de Chamba, San Felipe y Santiago. Luego se dispuso a cañonear la fortaleza de San Luis de Bocachica día y noche durante dieciséis días. Bocachica estaba defendida por Carlos Desnaux con 500 hombres que, finalmente, tuvieron que replegarse ante la superioridad ofensiva. Tras esta fortaleza solo quedaba la Fortaleza de Bocagrande como entrada a la bahía. En la primera se destruyeron cuatro barcos para impedir la navegación del estrecho canal y, en la segunda, dos barcos, en contra de la opinión de Blas de Lezo de que no serviría para mucho tras lo visto en Bocachica, para impedir igualmente el acceso a la bahía. El bloqueo del canal de Bocagrande no sirvió para mucho, como había pensado el almirante De Lezo.

Tras esto, Vernon entró triunfante en la bahía y a su vez, todos los defensores en la fortaleza de San Felipe de Barajas tras haber abandonado la fortaleza de Bocagrande. Vernon, creyendo que la victoria era cuestión de tiempo, despachó un correo a Inglaterra dando la noticia de la victoria.
españoles se atrincheraron

Seguidamente, ordenó un incesante cañoneo del castillo de San Felipe por mar y tierra para ablandar a las fuerzas guarnecidas en la fortaleza. En ella solo quedaban 600 hombres bajo el mando de De Lezo y Desnaux. Vernon decide rodear la fortaleza y atacar por su retaguardia. Para ello se adentraron en la selva, lo que supuso una odisea para los británicos que contrajeron la malaria y perdieron a cientos de sus hombres. Sin embargo, llegaron a las puertas de la fortaleza y Vernon ordenó atacar con infantería. La entrada a la fortaleza era una estrecha rampa que De Lezo rápidamente mandó taponar con trescientos hombres armados con tan solo armas blancas, y lograron contener el ataque y causar 1500 bajas a los asaltantes.

La moral de los atacantes bajó considerablemente tras esto y por las epidemias que causaban continuas bajas. Vernon se puso muy nervioso en aquel momento ya que la resistencia a ultranza de los españoles superó con creces sus expectativas y ya había enviado la noticia de la victoria a Gran Bretaña. Vernon discutió acaloradamente con sus generales el plan a seguir. Finalmente decidieron construir escalas y sorprender a los defensores en la noche del 19 de abril.

Los asaltantes, al mando del general Thomas Wentworth, se organizaron en tres columnas de granaderos y varias compañías de casacas rojas. En vanguardia iban los esclavos jamaicanos armados con un simple machete. El avance era lento debido al gran peso de artillería que transportaban y al continuo fuego que salía de las trincheras y desde lo alto de la fortaleza, además de que estaban expuestos en una gran explanada; no obstante, lograron alcanzar las murallas. Pero Blas de Lezo, previendo este ataque, había ordenado cavar un foso en torno a la muralla, con lo que las escalas se quedaron cortas para superar el foso y la muralla, quedando los atacantes desprotegidos y sin saber qué hacer. Los españoles continuaron con su nutrido fuego, lo que provocó una gran masacre en las filas invasoras.


A la mañana siguiente, el 20 de abril, pudieron verse innumerables cadáveres, heridos y mutilados en los alrededores de la fortaleza, poniéndose de manifiesto la gravísima derrota británica. Los españoles aprovecharon para cargar a bayoneta provocando la huida de los británicos. Los españoles lograrían matar a cientos de ellos y hacerse con los pertrechos que abandonaron los sitiadores tras la huida.

Vernon no tuvo más remedio que retirarse a los barcos. Ordenó durante treinta días más un continuo cañoneo, ya que todavía no aceptaban la derrota. Sin embargo, las enfermedades y la escasez de provisiones empezaban a hacer mella en lo que quedaba de tropa. Finalmente, el Alto Mando británico ordena la retirada, de forma lenta y sin cesar de cañonear. Las últimas naves partieron el 20 de mayo. Tuvieron que incendiar cinco de ellas por falta de tripulación.

Los británicos tuvieron entre 8000 y 10 000 muertos y unos 7500 heridos, muchos de los cuales murieron en el trayecto a Jamaica. En Cartagena había sucumbido la flor y nata de la oficialidad imperial británica. Además perdieron 1500 cañones e innumerables morteros, tiendas y todo tipo de pertrechos. Diecisiete buques de guerra resultaron seriamente dañados,12 aunque no se perdió ninguno.Esto suponía un serio revés para la flota de guerra británica, que quedó prácticamente desmantelada y tardó mucho en reponerse.

Mientras tanto, en Gran Bretaña se estuvo celebrando la «victoria» sin conocerse aún el desastroso final. Se acuñaron hasta once tipos diferentes de medallas y monedas conmemorativas ensalzando la toma de Cartagena por parte de las fuerzas angloamericanas. Una de ellas mostraba a Lezo arrodillado ante Vernon, entregándole su espada y con la inscripción «El orgullo de España humillado por Vernon». Estas llegaron a circular por España para la burla de los españoles. En 1742, Vernon, enterado de la muerte de Lezo, rondó de nuevo Cartagena, pero no se atrevió a atacar.

Medalla conmemorativa inglesa de la "toma" de Cartagena por Vernon. En ella aparece el almirante británico sosteniendo un bastón de mando mientras señala a la ciudad. La leyenda dice «Admiral Vernon vhiwing the town of Carthagana», es decir «El almirante Vernon tomando la villa de Cartagena».

Los británicos empezaron a preguntarse cuándo volverían los navíos y hombres que faltaban, y se descubrió la verdad, por lo que el rey Jorge II, avergonzado, prohibió a sus cronistas que hicieran mención alguna de tal suceso. Vernon murió en 1757.

Medalla conmemorativa inglesa, que representa a Blas de Lezo con ambas piernas, arrodillado ante Vernon y entregándole su espada. La leyenda dice: "The pride of Spain humbled by Ad. Vernon", es decir, "El orgullo de España humillado por el almirante Vernon".
En conjunto, la guerra reportó escasos éxitos y muchos problemas a Gran Bretaña, ya que al fracaso de Cartagena de Indias se sumaron varias derrotas cuando los británicos trataron de tomar San Agustín (Florida), La Guaira y Puerto Cabello (Venezuela) y Guantánamo y La Habana (Cuba). No obstante, el contraataque español en la batalla de Bloody Marsh, en Georgia, pudo ser repelido y por ello los combates finalizaron sin cambios fronterizos en América. Por su parte España consiguió mantener sus territorios, y prolongar su supremacía militar en América durante algunas décadas más.

Como resultado de esta batalla España fortaleció el control de su Imperio en América durante 70 años más aproximadamente y con él la prolongación de la rivalidad marítima entre españoles, franceses y británicos hasta comienzos del siglo XIX. Para el Reino Unido, las consecuencias a medio plazo fueron mucho más graves. Gracias a esta victoria sobre los británicos, España pudo mantener unos territorios y una red de instalaciones militares en el Caribe y el Golfo de México que serían magistralmente utilizados por el teniente coronel Bernardo de Gálvez para jugar un papel determinante en la independencia de las colonias británicas de Norteamérica, durante la llamada guerra de independencia estadounidense, en 1776. La Guerra del Asiento se fundiría más tarde en la Guerra de Sucesión Austríaca, por lo que Gran Bretaña y España no firmaron la paz hasta el Tratado de Aquisgrán, en 1748.

España renovó tanto el derecho de asiento como el navío de permiso con los británicos, cuyo servicio se había interrumpido durante la guerra. Sin embargo, esta restitución duraría apenas dos años, ya que por el Tratado de Madrid (1750), Gran Bretaña renunció a ambos a cambio de una indemnización de 100.000 libras. Estas concesiones, que en 1713 parecían tan ventajosas (y constituyeron unas de las cláusulas del Tratado de Utrecht), se habían tornado prescindibles en 1748. Además, entonces ya parecía claro que la paz con España no duraría demasiado (se rompió de nuevo en 1761, al sumarse los españoles a la Guerra de los Siete Años en apoyo de los franceses), así que su pérdida no resultaba para nada catastrófica.

Sátira británica de 1740, en la que se puede leer la leyenda «Los españoles construyen castillos en el aire, los británicos le otorgan su importancia al comercio».
Una curiosa consecuencia de esta campaña fue la que se derivó del oficial británico, Lawrence Washington, quien había participado en el sitio. Dio a su hacienda en Virginia (hoy Estados Unidos), el nombre de Mount Vernon, en honor a su almirante. Esa hacienda quedó posteriormente en manos del medio hermano de Lawrence, George Washington, líder revolucionario norteamericano y primer presidente de los Estados Unidos de América, por lo que Mount Vernon es hoy un emplazamiento histórico.

Fuente(s): ws.org

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Legado de los Incas

El legado de las antiguas culturas andinas, como la Chavín, Paracas, Huari, Tiahuanaco y otros, fue la base sobre la que el Imperio de los Incas desarrollaron una civilización agraria y teocrática que, a pesar de su poder y extensión, no pudo resistir el avance de los conquistadores españoles.

El imperio Inca, también llamado Tahuantinsuyo (cuatro direcciones), data del siglo XII. Tuvo su período más próspero en el siglo XV, cuando se expandió geográficamente y culturalmente. A mediados del siglo XVI, reunió a más de 12 millones de personas que hablan por lo menos veinte idiomas. Habían conquistado un vasto territorio que se extendía a lo largo del Océano Pacífico y los Andes, desde el río Putumayo (que marca hoy en día la frontera norte del Ecuador) hasta el río Maule en Chile central, que cubre aproximadamente 4.800 kilometros de longitud .

La palabra Inca que significa "jefe", "Príncipe". Los conquistadores españoles llamaron a los nativos de la "gente de lo…

Los Tercios Españoles

Un tercio era una unidad militar del Ejército español durante la época de la Casa de Austria. Los tercios fueron famosos por su resistencia en el campo de batalla, formando la élite de las unidades militares disponibles para los reyes de España de la época.

Los tercios fueron la pieza esencial de la hegemonía terrestre, y en ocasiones también marítima del Imperio español. El tercio es considerado el renacimiento de la infantería en el campo de batalla y es muy comparado con las legiones romanas o las falanges de hoplitas macedónicas.

Los Tercios españoles fueron el primer ejército moderno europeo, entendiendo como tal un ejército formado por voluntarios profesionales, en lugar de las levas para una campaña y la contratación de mercenarios usadas típicamente en otros países europeos.

El cuidado que se ponía en mantener en las unidades un alto número de "viejos soldados" (veteranos) y su formación profesional, junto a la particular personalidad que le imprimieron los orgulloso…

El Imperio Inca

El Imperio Inca fue la etapa en que la civilización Inca logró su máximo nivel organizativo y se consolidó como el estado prehispánico de mayor extensión en América.

Abarcó los territorios andinos y circundantes desde San Juan de Pasto, al norte, hasta el río Maule, al sur; actualmente territorios del sur de Colombia, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia, hasta el centro de Chile y el noroeste de Argentina.

El Tawantinsuyu (nombre original que tuvo el imperio) significa en quechua: "las cuatro regiones" y proviene de la división en suyos que tuvo: Chinchaysuyu al norte, Collasuyu al sur, Antisuyu al este y Contisuyu al oeste.

La capital del Imperio fue la ciudad de Cusco (conocida como el "ombligo del mundo"), por ser el centro de desarrollo de la etnia Inca desde sus inicios y su fundación -según la tradición- por Manco Cápac.
El imperio comenzó a formarse a partir de la victoria de Pachacútec frente a la confederación de estados chancas en el año 1438.

Luego de la …

Los Guerreros Incas

El Ejército Inca era un ejército multiétnico encargado de defender la soberanía de sus tierras, expandirlas y sofocar rebeliones. A menudo era también usado para intereses políticos como las ejecuciones o golpes de Estado.

A medida que la soberanía inca crecía en tamaño y población el ejército hacía igual. Las mayores concentraciones de guerreros incas en las épocas del esplendor del imperio llegaron a componer 200.000 guerreros en un solo ejército

El militarismo que tenía la monarquía inca hacía de éste un importante cargo. A los soldados se les brindaba alimentación, vestimenta y una ayuda estatal en reemplazos para su familia en lo que respectaba a la actividad agraria que el levado debería estar cumpliendo, de tal manera que ser guerrero permanente no era un mal cargo y hasta inclusive ocupaba su propio espacio en la pirámide político-social.

Cuando volvían de una campaña exitosa a Cusco, niños y mujeres los recibían como héroes y se hacía una ceremonia en honor a ellos. La ceremo…

La Conquista de Mexico

La Conquista de México se refiere principalmente al sometimiento del estado mexica o azteca, lograda por Hernán Cortés en el nombre de Carlos I y a favor del entonces rampante imperio español entre 1519 y 1521, año en que cayó la ciudad de México-Tenochtitlan en poder de los conquistadores españoles.

Hubo otras expediciones y campañas militares, tanto de Hernán Cortés como de sus capitanes, entre 1521 y 1525, en la zona central, norte y sur del territorio de la actual nación mexicana, las cuales fueron estableciendo paulatinamente, los límites de la Nueva España.

A partir de estos acontecimientos que modificaron drásticamente la geopolítica mundial en los albores del siglo XVI, habrían de transcurrir aproximadamente tres siglos de dominación y colonialismo para que gran parte de los territorios, cuya épica conquista aquí se relata, se transformaran por medio de una guerra de independencia, en lo que es hoy finalmente la República de México.

Las conquistas y colonizaciones de la peníns…

El Origen de Los Taínos

Los taínos integraron una raza indígena dentro de la familia lingüística arahuaca y eran procedentes del área de lo que ahora es Venezuela, aunque a lo largo de los siglos fueron poblando las distintas islas del arco antillano.

Cuando los taínos propiamente dichos llegaron al Caribe, éste ya estaba habitado por otros pueblos, también arahuacos como los iñeris y los siboneyes, y otros pueblos más antiguos como los guanahatabeyes-arcaico, macorís y los ciguayos (macorís de arriba)

Cuando los primeros navegantes españoles llegaron a las islas del Caribe, los diversos cacicazgos de La Española estaban en plena lucha etnias caribes procedentes de América del sur y que ya habían conquistado las Antillas Menores. En ese entonces la sociedad taína se dividía en unos cinco reinos controlados por caciques, a quienes se les pagaba tributo. De las Casas en su libro Historia General de las Indias relata que en el año de 1508 quedaban unos 60.000 taínos en isla de La Española, para 1531 la explota…

El Origen de los Mexicas

La historia del origen de los mexicas no debe verse principalmente como una narración históricamente fidedigna, sino como una invención de valor simbólico. De hecho, a que a partir de 1428 Tlacaélel impulsa una reforma de la historia mexica, buscando que su pasado se adecue a la nueva posición del grupo en la política regional. Esta reforma no busca borrar el pasado, sino realzar su origen y equipararlo a los de las dinastías dominantes, formando así parte de los regímenes zuyuanos, tan propios de las culturas mesoamericanas del posclásico.

Así, la información debe cernirse para saber lo que en realidad pasó; analizando las fuentes históricas, encontramos que hay sucesos que se marcan de manera especial, que sobresalen. Continuando con este análisis, reconstruimos la verdadera historia de los mexicas, pueblo cuyo primer asentamiento en el altiplano central ocurre en la región de Tenayuca, fundando el poblado de Huixachtitlan en 1240, de donde se extienden a otras localidades.


Orígenes…

El Dia de los Muertos y la Cultura Azteca

Se acerca una festividad muy importante, la del culto a los muertos. Una mirada profunda a través de la Historia del Mundo nos muestra cómo ciertas creencias, han surgido independientemente en distintas culturas. Ello lo demuestran las cercanas celebraciones de Halloween (de origen celta) o el Día de Todos los Santos (tradición Cristiana).

Pero quizás El Día de los Muertos (en México) está arraigado en el sentir popular como en ningún otro lugar. Una tradición que proviene del gran legado los pueblos originarios y se mantiene viva por casi 3000 años. La festividad del Día de Muertos tiene un origen remoto. Por la falta de evidencias históricas no es posible tener un conocimiento exacto de cómo ha surgido. Sin embargo algunos estudiosos consideran que se remonta hasta el año 800 a.c..

Varios siglos más adelante hay más certezas que la actual celebración del Día de los Muertos sería descendiente del llamado Festival de Muertos, un ritual celebrado por los aztecas en los meses de julio y …

La Reforma Protestante

Durante el siglo XVI, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia Católica en la Europa Occidental, especialmente con respecto a las pretensiones papales de dominio sobre toda la cristiandad.

A este movimiento religioso se le llamará posteriormente Reforma Protestante, por ser un intento de reformar la Iglesia Cristiana buscando la revitalización del cristianismo primitivo y que fue apoyado políticamente por un importante grupo de príncipes y monarcas que "protestaron" contra una decisión de su emperador. Este movimiento hundía sus raíces en elementos de la tradición católica medieval, como el movimiento de la Devoción moderna en Alemania y los Países Bajos, que era una piedad laica antieclesiástica y centrada en Cristo.

Además, la segunda generación del humanismo la siguió en gran medida. Comenzó con la predicación del sacerdote católico agustino Martín Lutero, que revisó las doctrina…