La Capitanía General de Cuba
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La Capitanía General de Cuba fue una entidad territorial, integrante del Imperio español, establecida por la Corona española durante su periodo de dominio americano. Este territorio recibió mayor autonomía desde 1764 como fruto de las Reformas borbónicas llevadas a cabo en el Virreinato de Nueva España por el Conde de Floridablanca, el cual orientó la política exterior de Carlos III hacia un fortalecimiento de la posición española frente al Reino Unido especialmente en el Caribe.

La administración cubana estuvo dominada desde entonces por Capitanes Generales, militares de oficio en su mayor parte. Algunos de ellos vieron recompensada su actuación siendo luego elevados a Virreyes de Nueva España. Desde 1825, el Capitán General de Cuba fue dotado con amplias atribuciones en los ramos de Gobierno, Justicia y Hacienda, además de seguir siendo la máxima autoridad militar. Y a partir de la segunda mitad del siglo XIX el Capitán General de Cuba fue también su Gobernador General al haberse perdido las colonias continentales en América. La Capitanía General de Cuba comprendió además de la isla de Cuba, la Florida y La Luisiana.


Historia


Antecedentes

Desde el siglo XVI, la provincia de Cuba estuvo bajo el mando del Gobernador y Capitán a Guerra de Santiago, dependiente de la Real Audiencia de Santo Domingo.

Diego Velázquez comenzó la conquista de Cuba en 1510 como su primer gobernador, manteniéndose en el cargo hasta 1524.

Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa fue fundada en 1512, Bayamo en 1513, Santísima Trinidad, Sancti Spíritus y San Cristóbal de La Habana en 1514, Puerto Príncipe y Santiago de Cuba en 1515.

En 1567 el gobernador de Cuba y Adelantado de La Florida, Almirante Pedro Menéndez de Avilés, sometió definitivamente a los indígenas y anexionó la península de La Florida a la Capitanía General de Cuba.

En 1607 el rey Felipe III creó la Capitanía General de Cuba, dividiendo la isla en dos gobiernos, el Occidental con sede en La Habana y el Oriental con sede en Santiago de Cuba. Las villas de Puerto Príncipe, San Juan de los Remedios, Sancti Spíritus y Trinidad quedaron exentas de esos gobiernos y sujetas directamente al capitán general. Siendo Pedro Valdés el primer capitán general de Cuba.

En 1650 los ingleses expulsan definitivamente a los españoles de Jamaica, los cuales emigraron a Cuba.

En 1756 fue creada la Intendencia de Marina de La Habana, que actuaba como «Real Fábrica» de barcos y navíos.

El 6 de junio de 1762, aparece una impresionante armada británica, con más de 50 navíos y 14.000 hombres. Para tomar la ciudad, los británicos tuvieron que rendir el Castillo del Morro, defendido por una decidida guarnición al frente del capitán de navío Luis de Velasco y del marqués Vicente Gómez. La Habana cayó tras dos meses de sitio. En un año los españoles restablecieron la soberanía, pero quedaron en evidencia muchas deficiencias defensivas. Los británicos de retiraron de Cuba el 10 de febrero de 1763 después del tratado de París y a cambio de la cesión de Florida al Reino de Gran Bretaña. En compensación a la pérdida de La Habana, España recibió de Francia el territorio de Luisiana el 3 de noviembre de 1762 y lo mantuvo hasta el 1 de marzo de 1801, en que volvió a Francia, luego Napoleón se lo vendió a los Estados Unidos en 1803.

En 1763 se comenzó la construcción de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña en La Habana, la mayor de las construidas por España en el Nuevo Mundo. Su posición privilegiada la convertía en un bastión inexpugnable, se dice que las obras se prolongaron tanto y con tan alto coste que Carlos III, rey de España se asomó a la ventana de su palacio con un catalejo para que le indicaran donde se encontraba aquella construcción.

Desde las reformas borbónicas [editar]

Desde 1764 el gobernador de Santiago ya era Capitán General permanente y en 1774 se realizó el primer censo oficial de Cuba, que arrojó el resultado de 171.670 habitantes.

El 31 de octubre de 1764 fue establecida la Intendencia de La Habana, que fue la primera intendencia de hacienda y guerra creada en la América hispánica. Siendo su primer intendente, Miguel de Altarriba, quien asumió el 8 de marzo de 1765.

En 1766 fue creada la Intendencia de Nueva Orleans en Luisiana, que dependía de la Capitanía General de Cuba. Siendo su primer intendente, Juan José de Loyola y Mendoza, estando el mando militar a cargo de Antonio de Ullóa, pero poco después lo asumió también Loyola y Mendoza.[1]

Los españoles recuperaron la Florida Occidental en 1779 y tomaron San Carlos de Panzacola en 1781. España recuperó Las Floridas por medio del Tratado de París de 1783.

En 1795, por el Tratado de Basilea el territorio de Santo Domingo fue cedido a Francia.

En 1800 se trasladó a Santa María del Puerto Príncipe (hoy Camagüey) la Real Audiencia de Santo Domingo, lo que fue dispuesto el 22 de mayo de 1797, ya que esta isla fue cedida a Francia, previamente se había instalado en Santiago de Cuba desde 1799. Permaneció en Puerto Príncipe hasta 1808 cuando se la trasladó a La Habana, volviendo luego a Puerto Príncipe.

Tras la ocupación estadounidense y aprovechando la difícil situación hispana provocada por las Guerras Napoleónicas una ley estadounidense de 1804, dictada por orden de Thomas Jefferson, declaró perteneciente a los Estados Unidos la costa de la Florida Occidental, entre el río Misisipí y el río Perdido.

En 1812 la Constitución de Cádiz expresaba:
El territorio español comprende (...) isla de Cuba con las dos Floridas, la parte española de la isla de Santo Domingo y la isla de Puerto Rico con las demás adyacentes a éstas y al continente en uno y otro mar.

Estableciéronse en 1812 las diputaciones provinciales de Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico y por decreto del 23 de mayo de 1812 se creó la de Santiago de Cuba. Fueron abolidas por Fernando VII en 1814.

En 1813 fue creada la Intendencia de Puerto Príncipe junto con la Intendencia de Santiago de Cuba con jurisdicción sobre la hacienda.

En 1819 ante los hechos consumados y la debilidad militar española subsecuente a las Guerras Napoleónicas y la generalización de la Guerra de Independencia Hispanoamericana en la zona continental, y tras la llegada de ocupantes de origen estadounidense a Las Floridas, España debió aceptar la Compra de Luisiana y vender Las Floridas por el tratado Adams-Onís.

En 1820 fueron restablecidas las diputaciones provinciales al ser restablecida la Constitución de 1812 y nuevamente abolida en 1823. Volviendo en vigencia entre 1836 y 1837. La nueva constitución de 1837 establecía que Cuba, Puerto Rico y las Filipinas se regirían por leyes especiales, privándolas de representación en las Cortes de España y suprimiendo los ayuntamientos y diputaciones provinciales democráticamente electas.

El general Weyler, gobernador de Cuba

El general Weyler, gobernador de Cuba

La Real Audiencia de La Habana fue creada por Real Decreto del 18 de agosto de 1838. El territorio de la Real Audiencia de Puerto Príncipe fue limitado a las provincias o departamentos Oriental y Central de la Isla de Cuba, en el último de los cuales estaban comprendidos los gobiernos de Trinidad y Nueva Colonia Fernandina de Jagua. El resto del territorio de la isla de Cuba quedó asignado a la Audiencia de La Habana.

La Audiencia de Puerto Príncipe fue suprimida en 1853. En 1868 fue restablecida como Real Audiencia en Camagüey con jurisdicción sobre los departamentos Central y Oriental de Cuba. El 1 de julio de 1871 fue establecida la Real Audiencia de Santiago de Cuba, poco después abolida y recreada el 28 de noviembre de 1898.
Una fragata española remolcando un buque británico hasta La Habana. Óleo, circa 1770

En la capitanía general de Cuba se operó una gran transformación socioeconómica durante el siglo XVIII. La isla pasó de ser una clave defensiva del Caribe, que se sostenía del situado y de alguna producción agropecuaria, a una floreciente colonia exportadora de azúcar, tabaco y café. Cuba no pudo prosperar antes de la década de 1760 debido a las regulaciones comerciales españolas. España había instalado un monopolio en el Caribe y su objetivo primario era proteger esto. No se permitió que las islas negociaran con ninguna nave extranjera. España estaba sobre todo interesada en el Caribe por su oro. La corona española pensó que si las colonias negociaban con otros países, se perdería su ventaja. Esto retardó el crecimiento del Caribe español. Este efecto era particularmente malo para Cuba. Tan pronto como España abriera los puertos de Cuba a las naves extranjeras, un gran auge del azúcar comenzó, durando hasta la década de 1880.

En 1852, Gutiérrez de la Concha hacía referencia a uno de los problemas más graves para la estabilidad socio-política de la isla de Cuba: la formación del partido españolista, con unos intereses no siempre coincidentes con los de la metrópoli. La desconfianza que siente hacia este grupo de poder la resume en los siguientes términos:
Todas las consideraciones que merece hasta la exageración del sentimiento nacional en los buenos españoles, deben desaparecer tratándose de los que pretenden especular en provecho propio con ese sentimiento, pues tanto ó más daño hacen á España éstos y los malos funcionarios públicos, que los que abiertamente conspiran contra el Gobierno, porque contra estos últimos están las leyes y la fuerza, que no siempre pueden aplicarse á los que de aquel modo disfrazan sus malas pasiones. Error grave, por tanto, seria en el que gobernase en Cuba el no apelar en casos dados y en circunstancias difíciles á las facultades extraordinarias de que el gobernador capitan general está y deberá estar siempre revestido.[2]

El 30 de junio de 1876, el Rey Alfonso XII promulgó la Constitución que habría de regir hasta noviembre de 1897.

Así se sucedieron las revueltas durante la segunda mitad del siglo XIX apoyados por ideólogos de la talla de José Martí, que el General Martínez Campos, enviado especialmente desde la metrópoli sofocó y sello en la Paz de Zanjón (1878). Ya en 1897 se separó la Capitanía General del Gobierno y se dotó a Cuba de un parlamento bicameral. Este sistema sólo duró unos meses ya que al poco tiempo estallaría la Guerra Hispano-Norteamericana en 1898 con desastrosas consecuencias para España, la pérdida de sus colonias de Ultramar.

Capitanía General Capitanía General
Capitanía General del Imperio español
1607 — 1898
Cruz de Borgoña
Bandera
Ubicación de
Ubicación de la Capitanía General de Cuba
Capital La Habana
23°07′N 082°21′O / 23.117, -82.35
Castellano
Religión Católica
Capitanía General
Rey
• 1759 – 1788 Carlos III
• 1886 – 1931 Alfonso XIII
Capitán General
• 1764 – 1779 Conde de Ricla
• 1887 – 1898 Ramón Blanco y Erenas
Período histórico Imperio español
• Reorganización administrativa 1607
• Tratado de París 1898


El 25 de noviembre de 1897 se promulgó la Constitución Autonómica para las islas de Cuba y Puerto Rico:
El Gobierno de cada una de las Islas se compondrá de un Parlamento Insular, dividido en dos Cámaras y de un Gobernador General, representante de la Metrópoli, que ejercerá en nombre de ésta la Autoridad suprema.

Extraido en Wikipedia

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