
Panorama de la América Precolombina
Durante su larga migración y especialmente después del descubrimiento de la agricultura, los antiguos pobladores americanos fueron estableciéndose en áreas que consideraban propicias para su desarrollo y modos de vida. Los pueblos americanos conformaron civilizaciones autónomas originales hasta el punto de producir dos revoluciones neolíticas separadas: en Mesoamérica y en los Andes; estas revoluciones dieron origen a cientos de civilizaciones agrocerámicas, entre ellas, se encuentran:
Norteamérica:
Aridoamérica:
Chichimeca, Yaquis, Seris, Rarámuris, kumiai, Nahuatlacas (Náhuatl), Paquimés.
Mesoamérica:
Artículo principal: Mesoamérica
Mexica, Maya, Olmeca, Zapoteca, Cuicuilco, Tlatilco, Mixteca, Tarasco, Tolteca, Tlapexcalneteca, Teotihuacán, Totonaca, Chupicuaro, Tlaxcalteca, Acolhuas, Cholultecas, Teuchitlánes, Otomíes, Purépechas, Quauquecholtecas.

Pipil, Taino
Sudamérica:
Arachanes, Aymara, Caras, Cañaris, Caral, Chavín, Charrúas, Chincha, Chimú, Chibchas, Diaguita, Guaraní, Inca, Mapuche, Moche, Muisca, Nasca,Quitus, Quimbayas,Shuar, Imperio Tiwanaku-Wari, Tiahuanaco, Wari, Valdivia.
Otras migraciones posteriores
Varias y más recientes oleadas de pobladores incluyen a grupos humanos que cruzaron otra vez el Estrecho de Bering para establecerse en América del Norte, como es el caso de los pueblos damianos, y tangamandapienses norteños del rege esquimales claramente emparentados con los pobladores del Norte de Siberia (ostiacos, samoyedos, yacutos), como puede inferirse de las escasas diferencias étnicas que hay entre ellos, lo que demuestra la fecha relativamente reciente de dichas oleadas, las cuales, en gran parte por su escaso número, no llegaron a alcanzar tanta importancia como era el caso de las civilizaciones antes nombradas. También llegaron los polinesios a Sudamérica y los asiáticos, entre ellos comerciantes chinos llegados por mar.

Se han encontrado restos de naufragios de barcos chinos en las costas de Quiver (sur de Alaska) y anclas redondas de piedra de embarcaciones sacadas del fondo marino de Palos Verdes, una península situada al sur de Los Angeles, California. En América no se usó jamás este tipo de piedra.
Los primeros europeos que llegaron a las costas de la Columbia Británica (Canadá) encontraron que los indígenas tenían máscaras ceremoniales de madera, en algunas de las cuales los ojos estaban hechos con monedas chinas, monedas con un pequeño agujero en el centro.
El lenguaje es otro punto de afinidad. Hay similitud, entre palabras del chino y del maya. Una leyenda maya explica el origen de sus antepasados en una corriente migratoria de desconocidos que llegaron a Yucatán por el mar del Oeste. Estudiando los jeroglíficos chitas se han encontrado semejanzas entre los dialectos mayas y la lengua china antigua. Mediante el método lingüístico contrastivo, que se emplea para comparar dos idiomas, se eligieron 100 palabras populares de cada lengua y se encontró que 22 son similares en la pronunciación, sobre todo con dialectos de China Suroriental. A esto se suman otras evidencias, como las semejanzas entre las artesanías mayas y chinas.

La toponimia peruana es otro dato decisivo y muy a tener en cuenta a la hora de poder afirmar que en tiempos precolombinos hubo una intensa relación entre China y Perú. Se han localizado 89 nombres peruanos que tienen un significado en chino, y también 118 nombres geográficos peruanos que tienen su equivalente en nombres geográficos chinos.
Leucemia asiática en momias precolombinas de Chile. El retrovirus ha sido encontrado al estudiar 104 momias, de unos 1.200 o 1.500 años de antigüedad, preservadas en el desierto de Atacama, norte de Chile, bien conservadas gracias a la sequedad y al salitre de los terrenos. En dos de las momias se pudieron obtener muestras de ADN de la médula ósea y las secuencias coinciden perfectamente con las del virus tipo HTLV-1, que actualmente infecta a los japoneses. Este hallazgo confirma que estos virus, originarios de Asia, llegaron a América antes de que lo hicieran los españoles. También se han encontrado anticuerpos entre indios mapuche de Chile contemporáneos.


El cultivo y el nacimiento de las civilizaciones
Las civilizaciones agroalfareras americanas desarrollaron sistemas originales de organización social y estructural basados fundamentalmente en el cultivo de maíz y complejas técnicas de gestión de los ecosistemas, así como la cría de algunos animales domésticos (muy pocos) como es el caso del pavo y el perro mexicano (Xoloitzcuintle) en América del Norte y el acure o la llama, la alpaca, el cuy (roedor andino) y el perro peruano (Perro sin pelo del Perú) en la Cordillera de los Andes.
Los cultivos más importantes en el caso de Mesoamérica fueron el maíz, las alubias (también llamadas caraotas, porotos, etc., en algunos países hispanoamericanos) y la auyama o calabaza. En Sudamérica, el papel predominante del maíz era complementado por el de los tubérculos (papa en las tierras altas de los Andes, batata en las de menor altitud, raíces como la yuca, oca, olluco, cereales como la kiwicha, el mango (Bromus mango), cereal extinguido en cultivo, frutos como la lucuma además de otros como el tarwi, el madi y la quinua de suma importancia en la alimentación en los andes. Las civilizaciones andinas desarrollaron también una depurada tecnología textil de que permitía tejidos de hasta 500 hilos por pulgada estructurados en capas sucesivas.

Elementos comunes de las culturas precolombinas que alcanzaron un alto grado de desarrollo fueron la edificación de templos y sitios religiosos monumentales, con avanzados sistemas antisísmicos, siendo claro ejemplo las zonas arqueológicas de la ciudad del Cuzco, Machu Pichu, Sacsaihuaman, Teotihuacan, Templo Mayor en la ciudad de México, Nazca, Palenque, Tulum y Tikal entre otros. La ciencia precolombina alcanzó sus puntos más altos con el descubrimiento del cero por la civilización maya, y los calendarios. Contaron con avanzados sistemas de escritura en Mesoamérica y un misterioso sistema de registros (quipos) en los Andes Sudamericanos, así como una refinada metalurgia. Prácticamente todas las culturas americanas contaban con complejos conocimientos y prácticas de gestión ambiental
Culturas de la América precolombina

Ciudadela Inca de Machu Picchu, ejemplo de la arquitectura Inca.
En el resto del continente el desarrollo cultural no fue menos importante, desarrollándose avanzados sistemas de gestión ambiental como en el Amazonas, en Beni y en e incluso una de las primeras sociedades democráticas constitucionales como Haudenosaunee.
En los asentamientos humanos no alcanzaron un nivel cultural tan elevado como en las civilizaciones antes señaladas, en parte por su menor densidad de población y, sobre todo, por sus actividades seminómadas (caza del bisonte, etc.). Podemos citar entre los grupos étnicos preponderantes de Norteamérica a los Seris, Apaches, Mohecanos, Navajos, Yakis, Cheyennes, Esquimales, Iroqueses, etc.
Las civilizaciones americanas descubrieron e inventaron elementos culturales decisivos para la humanidad como el número cero, avanzados calendarios, complejos sistemas de manipulación genética como la que generó el maíz y el 75% de los alimentos actuales, sistemas de construcción antisímicos, sistemas de gestión ambiental de amplias zonas geográficas, avanzados sistemas de riego, nuevos sistemas de escritura, nuevos sistemas políticos y sociales, una avanzada metalurgia y producción textil, etc.

Otro de los elementos comunes de las culturas precolombinas que alcanzó un alto grado de desarrollo fue la edificación de templos y sitios religiosos monumentales, siendo claros ejemplos las zonas arqueológicas de Caral, Chavín, Moche, Pachacamac, Tiahuanaco, Cuzco, Machu Picchu y Nazca, en los Andes Centrales y Teotihuacan, Templo Mayor en la ciudad de México, Tajín, Palenque, Tulum, Tikal, Chichén-Itzá, Monte Albán, en Mesoamérica.
Economía
La economía de las culturas más desarrolladas estaba basada en la agricultura y la alimentación básica provenía de los cultivos de maíz, alubias (frijoles, caraotas o porotos en algunas partes) y calabaza o auyama, en Mesoamérica; mientras que en el área andina destacaban también el maíz, los frijoles y las calabazas así como tubérculos como la papa , el camote o batata, la yuca o mandioca, y gramíneas como la quinua. plantas originarias de la América del Sur, constituían los cultivos más importantes en esta parte del continente. La caza y la pesca aportaban complementos proteínicos y grasas a la dieta de los pueblos amerindios.
Entre las plantas autóctonas del continente americano, y cuyo cultivo proporcionaba un complemento importante de la dieta podemos citar el tomate, aguacate, merey, maní (cacahuete, en España), cacao, ananás o piña, etc. Como las especies pecuarias domesticadas más importantes (los distintos tipos de ganadería: vacuna, equina, ovina, caprina, porcina, etc.), no existían en América, ya que fueron introducidas por los españoles, los animales domésticos eran bastante escasos, si exceptuamos a los perros a lo largo y ancho de todo el continente y a los pavos en el caso de América del Norte (México).

En cambio, la vicuña y el guanaco eran especies semejantes a las llamas, aunque más pequeñas, pero que no se llegaron a domesticar y que eran cazadas para la obtención de carne, lana y pieles. Todas estas especies de camélidos eran más bien escasas y siguen siéndolo, lo cual es una especie de paradoja, ya que todas las especies de camélidos existentes en el mundo proceden, precisamente, del continente americano y atravesaron el Estrecho de Bering hace casi 40 millones de años, en sentido inverso al de la migración mucho más reciente que hicieron los seres derechos y humanos.
Extraido de Wikipedia.
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